HOMOCYSTEINE FORMULA

 

¿Qué es la homocisteína y por qué es un problema de salud?

La homocisteína es un aminoácido que es producido por el cuerpo. Los estudios han demostrado que un exceso de homocisteína en la sangre está relacionado con un mayor riesgo de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, enfermedad vascular periférica y disfunción cognitiva.

Ya estoy tomando un multivitamínico que contiene 2 miligramos de B-6 y 600 microgramos de B-12. ¿Todavía tengo que tomar HomocysteineFormula si mis niveles son elevados?

La mayoría de los multivitamínicos no proporcionan suficiente B-6, B-12 y ácido fólico para ayudar a reducir los niveles de homocisteína. Los estudios muestran que aquellos con niveles elevados de homocisteína se beneficiarían de tomar dosis mucho más altas, como las que se encuentran en HomocysteineFormula.1,2,3

Tengo altos niveles de homocisteína y quiero usar su producto; sin embargo, ya estoy tomando su Daily2Tab. ¿Será eso un problema? ¿Por qué tengo que consultar a mi médico antes de usar este producto?

No, no debería tener problemas. Las vitaminas B son solubles en agua, lo que significa que su cuerpo excretará lo que no pueda utilizar. Sin embargo, debido a la alta potencia de las vitaminas B en HomocysteineFormula le recomendamos que sólo use este producto con la recomendación de un médico.

¿Cómo sé si tengo altos niveles de homocisteína?

Las concentraciones altas de homocisteína no causan síntomas inmediatos en la mayoría de las personas. La mejor manera de comprobar la concentración de homocisteína es mediante un análisis de sangre rutinario. El análisis de homocisteína regular puede ser útil si usted o un miembro de su familia tiene una enfermedad cardiaca o vascular. Según la Asociación Americana del Corazón, los niveles entre 16-30 µmol/litro se consideran moderadamente altos. Todo lo que supere los 31 µmol/litro se considera muy alto.

  1. Kidney Int. 1996 Jan;49(1):147-52
    2. J Clin Invest. 1996 Jul 1;98(1):177-84
    3. Am J Clin Nutr. 2005 Oct;82(4):806-12
    4. Circulation. 1999;99:178-182.